El gestor de tiempo más 'contagioso' que existe. Modo Pomodoro, interfaz minimalista, Windows.
Grach no buscaba una suite empresarial con dashboards e integraciones. Quería una sola cosa: ver cuánto tiempo le llevaba una tarea — sin que la propia herramienta se convirtiera en distracción. Las soluciones Windows que existían eran o demasiado pesadas, o se escondían en la bandeja del sistema y se olvidaban. Abres el tracker — y ya perdiste el hilo.
Solo quería un temporizador pequeño, siempre visible. Sin adornos. Sin suscripción. Sin un onboarding de tres pantallas.
«No quiero gestionar el tracker. Quiero trabajar — que el tracker simplemente cuente.»
Creamos un gestor de tiempo minimalista para Windows — vive en pantalla, no molesta y no se esconde. Sin clics innecesarios, sin interfaz por el gusto de tenerla.
El equipo propuso integrar la técnica Pomodoro: 25 minutos de foco, un descanso corto, uno largo tras cuatro ciclos. No porque esté de moda — sino porque Grach realmente estaba sufriendo burnout. La app se adapta a cualquier espacio de trabajo: modo oscuro y claro, transparencia de ventana ajustable — para que el tracker sea visible exactamente lo que necesitas.
«Se lo instalé a una colega — me preguntó si podía compartirlo con el equipo. Ahí supe que habíamos dado en el clavo.»
Cuéntanos tu proyecto — respondemos con honestidad, sin presentaciones de 60 diapositivas.
Iniciar conversación →